lunes, 20 de agosto de 2018
Economía/ Creado el: 2018-02-02 10:22

Turismo, lejos de ser “tabla salvadora” de la economía colombiana: ANIF

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) aseguró que, pese a las grandes expectativas estatales, y la positiva dinámica del sector que desde 1999 ha incrementado su aporte al Producto Interno Bruto (PIB), de 2% a 3%, las falencias se enmarcan en la precariedad de la dotación en infraestructura y el bajo volumen de viajeros.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 02 de 2018

Redacción Diario del Huila, Economía
Lucía Sánchez

Según la ANIF, en términos económicos, el 2017 fue un año difícil para el país. A nivel sectorial, el desempeño de la industria y de la construcción fueron decepcionantes a lo largo del año. «Tal vez por esta razón la opinión pública ha volcado sus esperanzas sobre el sector turismo, el cual cuenta con buen pronóstico para esta etapa del llamado pos-conflicto «aunque la verdad es que también han arreciado los episodios de violencia por cuenta del recrudecimiento del narcotráfico», indica la Asociación Financiera.

No obstante, la organización aseguró que, pese a las grandes expectativas estatales, el turismo está «lejos de poderse convertir en una de las tablas salvadoras de la economía colombiana». Desde 1999, el sector ha incrementado su aporte al Producto Interno Bruto (PIB), de 2% a 3%. Las falencias se enmarcan en la precariedad de la dotación en infraestructura y el bajo volumen de viajeros.

Durante 2017, Colombia recibió 5.8 millones de visitantes, mostrando un significativo incremento del 13.5% frente a los 5.1 millones del 2016. Sin embargo, la cifra de turistas propiamente dichos (excluyendo a colombianos residentes en el exterior y personas provenientes de zonas fronterizas, en su mayoría venezolanos) tan solo bordeó los 3.2 millones en 2017, aunque esta cifra también arrojó un incremento del 9.9% frente a los 2.8 millones de un año atrás.

De este modo, uno de los ejemplos que señala la organización es la baja proporción existente entre la población y los viajeros: «En Colombia es tan solo del 6%, mientras que la de México se acerca al 22% y la del Perú al 14%». En la etapa de posconflicto se ha hablado también del aprovechamiento de «las zonas biodiversamente ricas para generar proyectos ecoturísticos» así como las nuevas y necesarias rutas internacionales que deben existir. No obstante para ANIF «los atrasos en la agenda interna representan un lastre para tal fin», específicamente en transporte.

Asimismo, la brecha de Colombia respecto de los referentes globales de turismo es igualmente grande, pues esa relación Turistas/Población ha sido del 127% en el caso de Francia y del 165% en España.

«Fomentar la competencia en el segmento de transporte aéreo, lo cual debería traducirse en menores tarifas aéreas».

«Se dirá que esas son plazas maduras (lo cual es cierto), luego debemos compararnos, por ejemplo, con el turismo emergente de Tailandia. Pues bien, allí se observa que dicha relación Turistas/Población se acerca al 50% y, además, sus ingresos por turismo representan el 11% de su PIB. En cambio, los reintegros por turismo en Colombia apenas superan el 2% del PIB y se teme que esta cifra esté inflada por recursos del narcotráfico (como ha ocurrido desde hace décadas)», señala la ANIF.

Infraestructura y transporte enfrenta grandes retos

Y es que mucho se ha hablado del potencial de Colombia para convertirse en un destino “exótico”, más ahora que el país ha entrado en la etapa del posconflicto. En este contexto se habla de: aprovechar la habilitación de zonas biodiversamente ricas para generar proyectos ecoturísticos y el despegue de la industria aeronáutica para incursionar en nuevas rutas internacionales.

No obstante, la Asociación estableció que los atrasos en nuestra «agenda interna» representan un lastre para tal fin. En particular, la infraestructura de transporte enfrenta grandes retos, a saber: mejorar la infraestructura vial del país y articularla con los demás medios de transporte, donde los desafíos continúan siendo inmensos en los referentes del Túnel de La Línea (hacia la Zona Cafetera) y Ruta del Sol I-II (hacia la Costa Caribe); además de fomentar la competencia en el segmento de transporte aéreo, lo cual debería traducirse en menores tarifas aéreas; y finalmente continuar ampliando la capacidad y modernización aeroportuaria, donde cabe destacar los avances importantes en los aeropuertos de Bogotá, Cartagena, Santa Marta, Barranquilla, Cali y Bucaramanga (siendo este el sector más destacado en la provisión de infraestructura bajo las administraciones Santos I-II).