domingo, 22 de septiembre de 2019
Contexto/ Creado el: 2019-08-14 10:33

Veinte años sin Jaime Garzón

Jaime Hernando Garzón Forero,  dejó una huella imborrable en nuestro país,  fue  el único hombre que logró hacer humor con el poder de Colombia, tenía muy buena afinidad con algunos personajes políticos de peso como, el expresidente Andrés Pastrana y César Gaviria.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 14 de 2019

Por: Sebastián Rojas

Hace 20 años fue asesinado Jaime Garzón  abogado, pedagogo, humorista, activista, actor, locutor, periodista y mediador de paz colombiano y debemos mencionar que ha sido un personaje que nos mostró otra manera de hacer humor, un humor consciente y crítico que tenía como objetivo sembrar la semilla del cuestionamiento en los colombianos para buscar un mejor país. Los personajes icónicos que sirvieron para ello fueron: Heriberto de la Calle, Dioselina Tibaná y Néstor Eli, entre otros.

Programas exitosos

“Zoociedad” programa que tuvo gran popularidad era una parodia social y política del país, trataba temas de toda índole como la seguridad del país y la narcoguerra propiciada por el Cartel de Medellín. El personaje central era Émerson de Francisco, un presentador de noticias que atraía al público por su originalidad al lado de Elvia Lucía Dávila. Gracias a este personaje fue modelo para peluquerías y almacenes de esmoquin. Posteriormente, Garzón estuvo a partir de 1995 en la realización de ¡Quac! El noticiero de R.T.I. Colombia. Le dio vida a Néstor Elí, el vigilante de un edificio llamado “Colombia” que servía como un espejo para reflejar la realidad nacional y sus actores políticos.

Humor crítico

Dicho programa despertó serias polémicas por la cantidad de sátiras y burlas a la crisis política del entonces presidente Ernesto Samper Pizano y el proceso 8000. Lo que se resalta del programa es que denunciaba sin vacilación la expansión paramilitar en Colombia y la situación de orden público en Urabá. Lo interesante de ¡Quac! era que, para los colombianos del común; ciudadanos que no poseían una gran educación política, podían entender la situación de una manera digerible y muy divertida. Lamentablemente el noticiero fue sacado del aire en el año 1997.

Posteriormente, Garzón fue llamado por el programa Lechuza del Canal Caracol, Radionet y al noticiero CM& con su último y más popular personaje, Heriberto de la Calle, un lustrabotas que realizaba entrevistas a importantes personajes célebres y que representó hasta su asesinato en 1999. Este humorista también hizo parte de los grupos mediadores en la liberación de varios secuestrados en poder de las Farc durante la década de los 90. En uno de estos sucesos, Garzón fue acusado de tener nexos con las FARC el 6 de mayo de 1998, pero luego de un tiempo se demostró su inocencia y además se reconoció públicamente la labor humanitaria.

Presentía su muerte

“Sé que mis palabras no servirán para detener las balas qué clavarán en mi pecho” Estas palabras de Garzón confirmaban que conocía el peligro inminente que corría su vida.

Garzón lanzó una acusación involucrando a miembros de la XIII Brigada del ejército de vender secuestrados a la misma guerrilla. Varios militares activos tuvieron que rendir cuentas ante la justicia, especialmente por el secuestro y asesinato del empresario israeli Benjamin Khoudari ocurrida en enero de 1999. Luego del secuestro de la Senadora Piedad Córdoba a manos de los paramilitares al mando de Carlos Castaño Gil, se supo que la vida de Garzón corría peligro por sus intenciones de crear diálogos de paz. Pero, Garzón no se intimidó y siguió con su lucha

El 13 de agosto muy temprano en la mañana Garzón, se dirigía a los estudios de Radionet en Bogotá en un Jeep Cherokee gris y mientras estaba en un semáforo cercano al centro comercial Quinta Paredes, fue interceptado por dos hombres en una motocicleta blanca de alto cilindraje con las placas ocultas quienes le propinaron cuatro disparos a la altura de la cabeza.

Las investigaciones judiciales realizadas desde la fecha han comprobado que en el asesinato recae la responsabilidad sobre los altos mandos militares de aquel momento y líderes paramilitares. En la actualidad no se ha esclarecido quienes son los directos responsables de su muerte y aún en Colombia familiares y amigos cercanos del periodista y humorista, reclaman justicia.