martes, 22 de septiembre de 2020
Primer Plano/ Creado el: 2020-04-09 08:26 - Última actualización: 2020-04-09 08:27

Venta de pescado vive su “semana de pasión” por Covid-19

Los pescadores indican que en un 80% las ventas han disminuido por el confinamiento obligatorio en todo el país. Sin embargo, ellos siguen surtiendo con variedad de especies a los neivanos y a un buen precio en esta Semana Santa. Bocachico, mojarra, bagre, nicuro, pataló, cuchas y el coruntas, hacen parte de la oferta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 09 de 2020

Diario del Huila, Neiva
Por Linda Vargas

Años anteriores, las expectativas por la venta de pescado en la temporada de Semana Santa eran altas; ahora divisan un panorama no tan bueno por el confinamiento obligatorio al que fue sometido el país. Sin embargo y bajo esas circunstancias, los pescadores, acuicultores, comerciantes, transportadores y distribuidores, siguen ejerciendo su labor para llevar el producto pesquero a los hogares colombianos.

En el populoso sector del Malecón, exactamente donde está ubicado el monumento ‘El Pescador’, a un costado, ellos, se ubican en sus lanchas, al igual que los revendedores con una gran variedad de pescado como: bocachico, mojarra, bagre, nicuro, pataló, cuchas y el llamado coruntas.

Labor artesanal

Luis Enrique Losada, es un pescador artesanal desde hace 35 años. Inicia su labor de pescar a las 4:00 p.m. y regresa al otro día, a eso de las 6:00 a.m., todo ese lapso, según dice, se debe a que el trayecto es bastante largo.

Afirma que pescar, en algunos casos, depende del caudal del río y que cuyo producido puede oscilar entre los $200.000 a $500.000.

“Esta temporada está muy difícil pescar, porque, no dejan salir a los pescadores ni los dejan entrar, debido a la cuarentena que estamos pasando. Y para pagar el expreso está costoso, los que tienen motor se les facilita mejor y los que no, quedan sin qué hacer, y les toca pescar cerca”.

Losada indica que, la emergencia sanitaria ocasionada por el Covid-19 ha golpeado fuertemente su economía. Da como ejemplo que en años anteriores “nos faltaban manos para atender, ahora la mañana se nos pasa muy “relajado””, a su vez, dice que pese a las dificultades agradece a Dios, porque puede trabajar de lo contrario no sabría qué hacer para sostener a su familia. “Uno no debe quejarse, aunque no se gana la misma cantidad de dinero, pero habrá tiempo para conseguirlo”.

“Yo invito a todo el pueblo neivano a que vengan a comprar pescado artesanal, aquí donde están los pescadores y las canoas de la Avenida Circunvalar; precios super bajos, pescado fresco y se les entrega como el cliente diga”.

Bocachico, mojarra, bagre, nicuro, pataló, cuchas y coruntas, se pueden encontrar a la venta en la Avenida Circunvalar.

El panorama de los pescadores y vendedores de pescado no están bueno por la emergencia sanitaria.

En el monumento El pescador están ubicados los pescadores y vendedores de pescado.

Bajos precios

El director de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, Nicolás Del Castillo, afirmó que “del abastecimiento tenemos reportes diarios por parte de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) y están bastante bien. Los precios han bajado un poco porque los colombianos se abastecieron la semana anterior (la semana cuando empezó el aislamiento) y hoy no han accedido a las compras de manera regular y eso ha hecho que los productos frescos hayan bajado un poco de precio. Las perspectivas de las centrales de abastos es que durante la Semana Mayor se reactiven las ventas de los productos perecederos”.

Las ventas eran buenas

En el mismo punto también nos encontramos a Fredy Escobar, quien desde hace 30 años es vendedor de pescado, revela que selecciona el pescado de muy buena calidad y que gracias a su labor subsisten 4 miembros de su familia.

“Compro el pescado diariamente, pero se varía en cada especie de pescado, hoy puedo tener bocachico, pero mañana tengo pura mojarra o bagre. Por ejemplo, hoy compré capaz, cucha, bocachico, mojarra, pataló, sábalo y capaz”, anotó Escobar.

Agrega que no vende por peso sino por el tamaño de la especie. “Un bocachico puede estar costando $2.000, $3.000, $5.000, $10.000 y $15.000; la cucha desde $500, $5.000, $6.000, hasta $10.000, cada una”.

Recuerda que en otras épocas las ventas eran muy buenas, porque había más compradores, ahora es distinto, debido a la situación de salud pública por la que atraviesa el país. “En un 80% nos ha afectado esta pandemia; hemos disminuido en todo, de pescado y de clientela”.

Por su parte, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), indicó que, comparando los datos de las producciones históricas entre los días de Semana Santa con el resto del año, el aumento porcentual puede alcanzar un aproximando de 12% al 15%, teniendo en cuenta la producción nacional e importación. Según datos de la Aunap en un estudio realizado, en las cinco ciudades principales del país, en conjunto con el Centro Nacional de Consultoría, el consumo del pescado oscila entre los 7 a 9 kilos per cápita aproximadamente.

Fernando Gómez, pescador artesanal.

Fredy Escobar, desde hace 30 años es vendedor de pescado.

Luis Enrique Losada, es un pescador artesanal desde hace 35 años.

El pescado levanta las defensas

Por otro lado, Fernando Gómez, quien desde que tiene 15 años es pescador artesanal, manifiesta que por esta labor ha podido llevar dinero y alimentos a su hogar.

Dice que deja a un buen precio el pescado y que debido a que muchos ciudadanos no pueden salir de sus casas a comprar víveres sino cuando les corresponda el Pico y Cédula, decidió hacer domicilio sin ningún costo, pero solo una cantidad máxima.

Manifiesta que la pesca artesanal solo lo deben hacer los expertos en el tema, porque requiere de esfuerzo y sacrificio. “Es un arte que lo hace trasnochar, aguantar hambre y frío, además debe saber cómo coger y desenredar la atarraya, y, sobre todo, saber vender”.

“Hoy (ayer) tenemos cucha, bocachico, pataló, mojarra roja, cachama que ese pescado lo compramos; dejamos a un buen precio a las personas para que vuelvan”.

Cuenta que por la pandemia se han afectado considerablemente las ventas y la pesca. “La mayoría de los pescadores no pueden salir a “La Boa”, no los dejan entrar hasta allá para sacar el pescado, que es para abastecer a la ciudad. Secretario de Movilidad y Policía Nacional déjenos pasar la camioneta”.

Frente al anterior panorama de los pescadores neivanos, el director de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca sostiene que “toda la cadena productiva derivada de la actividad está en las excepciones señaladas por el Gobierno para que pueden ejercer su actividad, por lo tanto, pescadores artesanales que lo deseen, pescadores industriales, plantas de tratamiento, sistemas de proceso, logística de transporte y comercialización, están activados”.

Gómez invita, aprovechando la pandemia, a “comer pescadito porque el virus ataca a los más débiles. También vendemos la gelatina de escama de bocachico, eso es puro colágeno y calcio, y vendemos el aceite de raya, que es bueno para los bronquios”, finaliza.

Prohibiciones

La Autoridad Pesquera recomienda además el cumplimiento a las tallas mínimas de captura, a la resolución 1710 de 2017, la cual prohíbe de manera precautoria, por tiempo indefinido, la captura y comercialización en el territorio nacional de la especie comúnmente conocida como mota, mapurito, simi, capaceta, o comegente; se cuente con los permisos establecidos para la venta y se garantice las buenas condiciones organolépticas para el consumo.

“Para las faenas de pesca es importante limpiar y desinfectar diariamente las embarcaciones, lanchas o botes antes de zarpar, no embarcar adultos mayores o personas que estén dentro de los grupos de riesgo determinados por el Ministerio de Salud, usar tapabocas, guantes, chaleco salvavidas y mantener distancia entre los tripulantes, en caso de sospecha de un contagio la embarcación deberá regresar al puerto de forma inmediata”, añadió el Director General.

Para los compradores, es necesario adquirir el producto pesquero en lugares autorizados, evitar las aglomeraciones en los puntos de venta e identificar el pescado en condiciones óptimas para el consumo.

Mayor producción

Dentro de las regiones colombianas con mayor producción de pesquería está en el Pacífico con alrededor de 53 mil toneladas, seguida por la cuenca del Caribe, aparte, en lo referente a aguas dulces, la cuenca con mayor productividad es la del Magdalena con de 30 mil toneladas. Asimismo, las zonas que se destacan por proveer de pescado de cultivo está el departamento del Huila con un 47% de la producción de tilapia y bocachico y el Meta, región destacada por la cría de bagre, bocachico, cachama y mojarra, entre otros.