viernes, 10 de julio de 2020
Primer Plano/ Creado el: 2019-10-13 11:32

Volví a nacer…volví a vivir

En el marco del ‘Día mundial de la donación de órganos y tejidos’ de la donación de órganos Guillermo Álvarez, cuenta su historia de vida como paciente trasplantado de órgano. De acuerdo con la representante legal de la Fundación Renal y de Trasplantes, en el departamento del Huila para el año 2018, se hicieron 27 trasplantes y en el año 2019 al 30 de junio 10, lo que indica que el panorama es menor con respecto al año anterior.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 13 de 2019

 

Diario del Huila, regional

La donación es considerada como un acto altruista y voluntario en el cual una persona en vida decide la extracción de órganos y tejidos para trasplante, con el fin de ayudar a otras personas.

El bogotano Guillermo Álvarez de 58 años, heredó de su padre diabetes. Esta enfermedad afectó sus riñones por lo cual tuvo que ir  durante cuatro años a diálisis, mientras esperaba el trasplante que mejoraría potencialmente su vida y la de su familia.

En la ciudad natal de Guillermo no obtuvo ninguna respuesta para mejorar sus condiciones de vida, pero por medio de un amigo se enteró que en la ciudad de Neiva estaban realizando trasplantes. Inmediatamente, viajó y se dirigió al Hospital Universitario Hernando Mocaleano Perdomo para conocer el procedimiento; allí se inscribió en la lista de espera y el 12 de enero de 2009 lo llamaron para ser trasplantado el riñón.

“Mi vida es normal, simplemente llevando los controles y siguiendo las medicaciones e indicaciones. Uno vuelve a nacer, vuelve a vivir, contraje matrimonio hace dos años con una persona de acá del Huila”.



Guillermo Álvarez de 58 años

¿Quién puede donar?

De acuerdo con Martha Vega, representante legal de la Fundación Renal y de Trasplantes, la donación de órganos y tejidos tiene dos opciones; una, con persona viva y otra con donante fallecido.

“Cuando es con donante vivo, idealmente se prefiere parentesco, entre más cercano sea el parentesco mucho mejor de compatibilidad de los órganos y mucho mejor los resultados de la persona que recibe el órgano; sin embargo, muchas veces dentro de las familias no se atreven a donar sus órganos a su pariente, les da temor, tienen preocupaciones y este es un acto voluntario, por lo tanto no se puede obligar ni presionar a nadie de la familia a que done un órgano, entonces viene el donante vivo no relacionado, que puede ser un primo, un amigo, el novio, el esposo o la esposa”, afirmó Vega.

Panorama

Según datos del Ministerio de Salud y Protección Social, en Colombia hay más de 2.500 pacientes en lista de espera de un órgano.

Por tanto, con la entrada en vigencia de la Ley 1805 de 2016, todos los colombianos se convierten en potenciales donantes a no ser que en vida manifiesten lo contrario en una notaría.

“La forma en la que se comprueba y la Ley 1805 dice que el médico tratante deberá consultar y verificar ante el instituto si la persona expresó o no su voluntad de ser donante”, sostuvo Martha Vega.

De acuerdo con la representante legal de la Fundación Renal y de Trasplantes, en el departamento del Huila para el año 2018, se hicieron 27 trasplantes y en el año 2019 al 30 de junio 10, lo que indica que el panorama es menor con respecto al año anterior.

Con respecto a la tasa de donación, según los datos arrojados por el segundo informe de la regional de trasplantes, se encontró que en el 2018 fue de 12,53% por millón de habitantes.

Aseguró que los pacientes tienen derecho a elegir entre la diálisis o el trasplante, excepto si esta última opción está contraindicado. “Muchas personas que entran a diálisis no saben que existe la opción del trasplante, entonces, la lista de espera en Huila es la más pequeña del país”.

En Neiva, la lista de espera de donación de órgano está por debajo de 50 personas y el valor más alto fue en el año 2016 cuando hubo 56 pacientes. Mientras que al cierre de 2018, habían 37 pacientes esperando riñón. Por otro lado, los pacientes que están esperando trasplante de corneas hay 93.

“En cuanto a la lista de espera, el tema puntual es que acceder un paciente enfermo de riñón que este en terapia es otra ‘traba’ del sistema, pero por medio de las tutelas logran que las EPS le autorice los estudios”.

Desde que se abrió la Unidad de Trasplantes en el año 2017 hasta la fecha, han sido trasplantados 312 pacientes.

La Fundación Renal y de Trasplantes tiene como objeto social el desarrollo social del fomento de la cultura de la donación en el departamento, la prevención de la enfermedad renal y el apoyo al paciente trasplantado”, puntualizó Vega.  

2018, año bajo en donaciones de órganos en Colombia

Hace dos años se promulgó la Ley 1805 de 2016 con la que se estableció que todos los colombianos son donantes de órganos y tejidos a menos que en vida expresen lo contrario. Sin embargo, según la Asociación Colombiana de Trasplantes de Órganos, la reglamentación no ha demostrado mejoras significativas en esa materia.

Según informes del Instituto Nacional de Salud (INS), en el 2018 se registraron 398 donantes reales, un 8% menos que en el 2017, periodo en el cual se registraron 437.

Según Anabel Vanin, presidenta de la Asociación, las listas de espera para trasplantes aumentaron pues durante el 2017 fueron trasplantados más de mil 400 órganos, mientras que en 2018 la cifra llegó a mil 100, registrando una caída del 12 %.

 “El año pasado hubo un aumento significativo de las personas en lista de espera por órgano con una cifra de 2 mil 780 casos. A partir de ello, se entiende que los retos en salud pública no son menores, pues las cifras indican que es necesario el fortalecimiento de toda la estructura de trasplantes para agilizar procesos, reducir costos, incentivar la donación y reducir la lista de espera”, expuso.

Indicó que la normatividad de trasplantes en Colombia se basa en la Ley 1805 de 2016, que modificó las leyes de la Ley 73 de 1998, en las que se dictaban disposiciones en materia de donación, trasplante de órganos y componentes anatómicos para fines de usos terapéuticos.

 “La ley más actual modifica también la Ley 919 de 2004, de la cual se mantiene la prohibición de cualquier forma de compensación, por la donación. La Ley 1805 recoge elementos importantes del Decreto 2493 de 2004 y la Resolución 2640 de 2005, que establecen los lineamientos para su desarrollo e implementación”, sostuvo Vanin.

Resaltó que el Decreto 2493 de 2004, tiene como finalidad regular la obtención, donación, preservación, almacenamiento, transporte, destino y disposición final de los órganos y los procedimientos de trasplante en pacientes. A pesar de ello, el financiamiento de estos factores es uno de los impedimentos para llevar a cabo dichos procedimientos.

 “Tenemos una serie de dificultades en buena parte por la crisis del Sistema de Salud. La donación y trasplantes en Colombia, ha venido dependiendo de los hospitales que tienen la capacidad de realizar estos procedimientos, y aunque el gobierno ha participado en la creación de la normatividad,  hay una carencia desde el punto de vista económico, donde no tenemos apoyo”, manifestó Vanin.

Finalmente, la directora indicó que aunque existe en el país una regulación y normatividad robusta, estos factores no han sido efectivos para aumentar la tasa de donación y reducir total de personas en lista de espera.

 “Es necesaria la consolidación de una política nacional mejor estructurada así como la generación de espacios de conversación con los diferentes actores del sistema de salud, para promover una estrategia nacional que asegure la reglamentación y ejecución eficaz de la Ley 1805”, concluyó.

¿Cómo funciona la lista de espera?

La lista de espera para trasplante es un gran registro de pacientes agrupados según el órgano o tejido que le deba ser trasplantado. Esta lista es auditada y regulada por el Instituto Nacional de Salud (INS), entidad que administra la plataforma llamada RED DATA, en la cual se verifican los datos clínicos de los receptores, la indicación clínica del trasplante, la valoración de cada caso por un grupo interdisciplinario de especialistas adscritos a un programa de trasplante en las diferentes regionales del país.

De esta forma, el INS verifica que los pacientes cumplan con todos los protocolos exigidos por la ley para ser incluidos en una lista de espera nacional, que actualmente supera las 2500 personas. El seguimiento de cada paciente se realiza a través de la RED DATA, que opera en tiempo real las 24 horas del día, los 365 días del año, registrando toda la actividad del proceso de donación-trasplante. Este sistema cuenta con estrictas normas de seguridad.

En particular, para los trasplantes de médula ósea, el tiempo de espera depende de la disponibilidad del donante y que el estado de salud del paciente lo permita.

Mitos

Realidad

Tengo una condición médica, entonces no puedo ser donante.

Cualquier persona, sin importar su edad o historial médico, puede inscribirse como donante.

Soy demasiado viejo para ser donante.

No existe un límite de edad para donar órganos.

No creo que mi religión apoye la donación.

La mayoría de las principales religiones de los Estados Unidos respaldan la donación de órganos y la consideran un acto final de amor y generosidad hacia el prójimo.

Si en el hospital ven que soy donante, no intentarán salvarme la vida.

Cuando está enfermo o tiene una lesión y es hospitalizado, la única y verdadera prioridad es salvar su vida.

Las personas famosas o millonarias que están en la lista de espera reciben los órganos más rápido.

Un sistema informático nacional verifica la compatibilidad de los órganos donados con los posibles beneficiarios.

Mi familia no podrá hacer un funeral con ataúd abierto si soy donante.

Generalmente, los donantes de órganos, tejidos y córneas pueden ser velados en un funeral con ataúd abierto.

Mi familia tendrá que pagar la donación.

La donación de órganos o tejidos no implica gasto alguno para los donantes o sus familias.

Los miembros de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Personas Transgénero (LGBT, siglas en inglés) no pueden donar.

No existe ninguna política ni regulación federal que excluya a los miembros de la comunidad LGBT de la donación de órganos.